Un viaje al corazón de la historia: Nuestra aventura en Calatrava la Nueva
Un viaje al corazón de la historia: Nuestra aventura en Calatrava la Nueva
Gracias al programa " Un paseo escolar, rincones y lugares de Ciudad Real" subvencionado y patrocinado por la Excelentísima Diputación de Ciudad Real, los alumnos y alumnas del Ceip Ángel Andrade, vivieron una jornada inolvidable marcada por el patrimonio, la convivencia y la diversión, el pasado 23 de abril. La expedición puso rumbo a Aldea del Rey para descubrir los secretos de uno de los conjuntos medievales más importantes de España.
El grupo se desplazó al cercano complejo de Villa Isabelica. En este entorno privilegiado, el aprendizaje dio paso a la acción. Los alumnos participaron en una serie de actividades organizadas que pusieron a prueba su destreza, trabajo en equipo y, sobre todo, sus ganas de pasarlo bien.
Después, comenzó con la ascensión al Sacro-Convento Castillo de Calatrava la Nueva. Los estudiantes pudieron recorrer sus murallas, la impresionante iglesia con su rosetón y las dependencias que antaño habitaron los caballeros de la Orden de Calatrava. Gracias a las explicaciones de nuestro guía Susano, los chicos y chicas no solo vieron piedras con historia, sino que comprendieron la importancia estratégica de este enclave en la Reconquista.
"Parecía que íbamos a aparecer en un capítulo de una serie de caballeros", comentaba uno de los alumnos tras atravesar la gran puerta de hierro.
Una vez terminada la visita al Castillo, el restaurante ofreció el espacio ideal para reponer fuerzas con una comida de convivencia, donde se compartieron anécdotas de la mañana y se estrecharon lazos entre los alumnos y alumnas.
Este tipo de salidas extraescolares son fundamentales para:
- Fomentar el respeto por nuestro patrimonio cultural y natural.
- Aprender fuera del aula, haciendo que la historia sea algo "tangible".
- Mejorar la convivencia en un entorno distendido y lúdico.
Desde el centro, queremos agradecer el excelente comportamiento de todo el alumnado, que demostró una vez más que la curiosidad y el respeto son sus mejores herramientas de aprendizaje. ¡Ya estamos pensando en la próxima aventura!



